Asphodelus cerasiferus (gamón, gamoncillo, vara de San José)

 

En la mitología griega, los Campos Elíseos, a veces mencionados como las Llanuras Eliseanas, eran el lugar sagrado donde las sombras de los hombres virtuosos y los guerreros heroicos llevaban una existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y floridos. Era la antítesis del Tártaro y a menudo se ha asociado con el Cielo cristiano.  Parece ser que entre esas flores, estaba la del Asphodelus, de ahí que se asociara esta planta al tránsito a ese lugar sagrado.

Con frecuencia se relaciona el asfódelo con Perséfone, que aparece coronada con una guirnalda de esta planta, hija de Zeus, dios del cielo fecundante y de Deméter, la diosa de la tierra fructífera.

Asphodelus de la Font de Mariola

Esta planta está presente en toda la zona mediterránea. Su hábitat común está bordes de caminos, campos y yermos, pero también en zonas de montaña y pedregales calizos.  Puede ser muy abundante en determinadas laderas, entre el espartal o en claros de pinar, particularmente si los terrenos han sufrido algún tipo de modificación severa (sobrepastoreo, incendio, etc.).

Asphodelus en el Benicadell

Su follaje azulado apenas se levanta del suelo y pasa desapercibido todo el año, hasta que florece en marzo anunciando la primavera. De abril a agosto emite un tallo largo que termina en un racimo de flores que se van abriendo desde abajo hacia arriba mostrando toda la elegancia de unas flores espectaculares. Los frutos tienen forma de cápsula obovoidea, de hasta 2 cm de grosor durante la maduración, que contiene numerosas semillas negras.

Frutos del Asphodelus

A menudo se la denomina también como “vara de San José”, nombre popular que comparte con los perfumados ramos floridos de la celinda (Philadelphus coronarius L.). Como los lirios blancos o la azucena, esta planta es símbolo de candor e inocencia. A menudo se ha usado como flor ornamental, formando ramos para las casas o las iglesias.

Se le conocen usos culinarios, aunque es mas habitual emplearla como forraje para animales. Tiene propiedades medicinales, pero hay que usarla con precaución. Sus tubérculos tienen propiedades diuréticas y depurativas (para curar heridas se restriegan directamente). En algunos lugares se usa la ceniza de sus raíces contra la alopecia.

Cásate con San José
que traición no ha habido en ello;
mientras anoche dormía
Dios le reveló el misterio.
Besa esta vara de nardos
que de tu esposo es el cetro
y al perfume de tus labios
Dios descenderá a tu cuerpo.
Sangre le dará tu sangre.
Leche darán tus pechos.
Tus blancas manos caricias
y cabecera tu pelo.

(Andalucía la Baja, Fernando Villalón)

[Todas las fotografías son de la colección de José Vicente Verdú Gisbert (Basseta)]